Crónica
sobre los hechos presentada por Sara Lovera
López en La Habana, en el Encuentro de
Género y Comunicación (24 a 26
de mayo 2006) |
La
protesta internacional de organizaciones sociales,
civiles y gremiales por la violación sexual
y a los derechos humanos de un numeroso grupo de mujeres
a manos de la policía militarizada de México,
en los sucesos de San Salvador Atenco, los días
3 y 4 de mayo
pasados, ha rebasado todas las expectativas.
Periodistas
de 15 países asistentes al VII Encuentro
Iberoamericano de Género y Comunicación,
clausurado el 19 de mayo en La Habana, Cuba, suscribieron
un mensaje
de denuncia sobre esas violaciones a los derechos
humanos.
Procedentes
de Honduras, Bolivia, Venezuela, España, República
Dominicana, Chile,
Portugal, Argentina, Angola, Cuba, Costa Rica y México,
las y los asistentes reclamaron
se investiguen en profundidad los abusos sexuales
y maltratos a estas mujeres y se
tomen las medidas para procesar y condenar a los responsables.
Modaira
Rubio, de Venezuela, recordó que durante las
guerras a todo lo largo de la
segunda mitad del siglo XX las mujeres fueron víctimas
y utilizadas como botín de guerra; Pamela Espinoza
Asencio, de Chile, relató cómo los niveles
de impunidad por violencia contra las mujeres han
roto todas las fronteras. Ambas
recordaron que en México, desde hace 13 años,
existe una alarma internacional por el caso de las
mujeres asesinadas en ciudad Juárez, y todavía
ninguna recomendación internacional es tomada
en cuenta.
Ahora
se sabe que en un sólo quinquenio han sido
asesinadas más de seis mil mujeres
sólo en la tercera parte del territorio nacional
y las autoridades
De
la misma manera, las periodistas mexicanas recordaron
que la violencia institucional
en México se agravó en la última
década. Es así que, en la Comisión
Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH), está radicada la denuncia
de tres indígenas tzeltales violadas
por integrantes del Ejército Mexicano, durante
la crisis de 1994 en Chiapas, sin que
hasta ahora el gobierno mexicano haya siquiera investigado
a los culpables.
Los
hechos de San Salvador Atenco incluyeron detenciones
arbitrarias, tortura, cateos ilegales en casas habitación,
golpes, amenazas, abuso sexual y violaciones. Durante
más
de cuatro horas, en el trayecto de esa comunidad enclavada
en el lecho del lago de
Texcoco, numerosas mujeres denunciaron que fueron
abusadas, toqueteadas, obligadas a realizar sexo oral
y finalmente penetradas tumultuariamente, como revelan
los testimonios que circulan en el país y en
las 23 denuncias hechas por la Comisión Nacional
de
Derechos Humanos (CNDH).
De
San Salvador Atenco...
Hace cinco años que, en San Salvador Atenco,
actúa políticamente el Frente
Popular por
la Defensa de la Tierra, calificado por las
autoridadesmexicanas como un grupo de presión
que ha transgredido la ley.
El
3 de mayo, integrantes de este Frente bloquearon una
carretera de alta circulación,
como acción de protesta porque las autoridades
impidieron a un grupo de campesinos vender flores
en un mercado del municipio de Texcoco, amenos de
15 kilómetros de San Andrés Atenco.
La
protesta campesina originó un enfrentamiento
con la policía, en el que resultó baleado
y asesinado un joven de 14 años. La madrugada
del día 4 de mayo, la policía decidió
arrestar al grupo dirigente del Frente Popular y eso
originó una acción policial, en al cual
participaron 3.000 integrantes de la Policía
Federal Preventiva (PPF), y la policía
preventiva del Estado de México, una de las
32 entidades de la República con gobierno autónomo.
La
acción produjo la detención de
más de 200 personas, entre ellas 49 mujeres,
algunas
que pasaban por la calle o fueron buscadas en
su casa, sin justificación. |
El
Estado de México se ha caracterizado por ser
una de las entidades de la República signadas
por la violencia institucional y la reacción
social. Ahí suceden el 25 por ciento
de los homicidios contra mujeres de todo el país
yviven más de 15 millones de habitantes,
de diferentes etnias, del campo yla ciudad, en más
de 100 municipios.
Las
autoridades responsables han desestimado la denuncia
de las mujeres abusadas, han pedido "pruebas"
y han manifestado que deben hacerse denuncias individuales.
Ante ello,
más de mil mujeres de todo el paísreaccionaron
inmediatamente solicitando, en una misiva,
la solidaridad internacional. Las
reacción nacional e internacional de protesta
señala que este abuso es violatorio de todos
los tratados internacionales que contemplan los derechos
humanos de las mujeres y la protección de personas
bajo custodia.
A
esta cadena de denuncias iniciada por el Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos, se sumaron esta semana periodistas
de toda América y España; el Comité
de América Latina y el Caribe por la Defensa
de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), Amnistía
Internacional, la Red contra la Violencia de España,
la red de corresponsales de SEMlac y las Redes de
periodistas de género de Centroamérica,
América del Norte e Internacional.
Algunos
analistas de la prensa mexicana han considerado que
estos hechos son
semejantes a la situación de ilegalidad que
persistía en los años 60, cuando México
era gobernado por un partido político único
y no existían las libertades democráticas,
ni los acuerdos internacionales de promoción
delos derechos de las mujeres, ni la libertad para
elegir a los gobiernos.
La Habana, mayo (SEMlac/CIMAC) |